Lo que The New York Times no dijo sobre Barghouti

Lo que The New York Times no dijo sobre Barghouti
Un hombre sostiene una foto del convicto terrorista palestino Marwan Barghouti pidiendo su liberación durante un acto de apoyo a los detenidos en las cárceles israelíes después de que cientos de presos iniciaron una huelga de hambre, en la ciudad de Hebrón el 17 de abril de 2017. (Foto: AFP / Hazem Bader)

Escrito por Yair Lapid, miembro de la Knesset y el presidente del partido Yesh Atid ─ Traduce: © estadodeisrael.com

Lo que se destaca más – y es más exasperante – sobre el artículo de opinión publicado por Marwan Barghouti en el New York Times es la única frase debajo del artículo que identifica al autor:  “Marwan Barghouti es un líder palestino y parlamentario”, dice con sequedad. Eso no es un error, es un engaño intencional.

Cualquier persona que lea la columna sin conocimiento previo de los hechos llegará a la conclusión de que Barghouti es un luchador por la libertad encarcelado por sus puntos de vista.

Nada más lejos de la verdad. La parte que falta en la columna es que Marwan Barghouti es un asesino. Fue condenado en un tribunal civil (que no militar) por cinco cargos separados de asesinato de civiles inocentes. Él estuvo implicado en decenas de intentos y ataques terroristas. Él hizo que muchas personas pierdan a sus familiares y que muchos otros queden mutilados. Él destruyó vidas.

Barghouti no sólo cree en la violencia, también cree que es lícito mentir. Él cree en el enfoque que tipifica a las organizaciones terroristas, que Occidente es débil e ingenuo y así abusa de sus medios de comunicación y de sus buenas intenciones atacandonos cínicamente desde dentro.

El intento por parte del New York Times por ser “equilibrados” divierte a Barghouti. Entiende que este sagrado intento de equilibrio crea una posición de igualdad entre el asesino y el asesinado, el terrorista y la víctima, la mentira y la verdad.

El líder árabe Fatah Marwan Barghouti es escoltado por la policía israelí en un tribunal de primera instancia de Jerusalém a declarar como parte de una demanda civil de Estados Unidos en contra de la dirección “palestina”, en enero de 2012. Barghouti fue condenado a cadena perpetua en 2002 por la organización de ataques asesinos ataques contra israelíes durante la segunda intifada (foto: Flash90)

Así Barghouti cuenta historias de horror sobre torturas sufridas durante las investigaciones israelíes. No hay ninguna base objetiva para estas historias. Las torturas que describe están prohibidas por la ley israelí e incluso  los mayores oponentes de Israel debe reconocer que cumplimos con nuestras leyes.

La realidad es que un terrorista convicto está inventando historias sobre aquellos que lo han encarcelado, como hacen los presos en todo el mundo, incluso en los Estados Unidos.

En lugar de decirle – como debería hacer un periódico responsable – que si él no tiene ni una pizca de evidencia para apoyar sus historias, entonces no la pueden publicar, el New York Times las ha publicado en sus páginas de opinión y ni siquiera se molestan en explicar a sus lectores que el autor es un asesino convicto de la peor clase.

La cúspide de la violenta carrera de Barghouti se produjo durante la Segunda Intifada. Vale la pena recordar que estalló inmediatamente después que el primer ministro de Israel en el momento, Ehud Barak, hizo una oferta a los palestinos, que el mundo entero, incluyendo al presidente Clinton, pensaba que era imposible de rechazar: una retirada a las líneas de 1967, una división de Jerusalém, una solución humanitaria al problema de los refugiados. Yasser Arafat dijo “no” y envió a Barghouti y a su gente a asesinar israelíes en ataques suicidas en autobuses y en centros comerciales.

Yair Lapid, miembro de la Knesset y el presidente del partido Yesh Atid

Es por eso que Barghouti está en la cárcel. No por sus puntos de vista, no por su deseo de un estado palestino, no por su derecho a la libertad de expresión. Él podría haber – junto con los prisioneros que están con él – sido un ciudadano libre en un estado palestino independiente hace mucho tiempo. Él eligió el camino del terror, el asesinato y la violencia.

Sin embargo, el New York Times se olvidó de decírselo a sus lectores.

 

2 Trackbacks / Pingbacks

  1. Cuando vi el vídeo de Marwan Barghouti me dije: “¡lo tenemos!”
  2. Barghouti, terrorista árabe sanguinario fue trasladado a otra prisión y puesto en total aislamiento

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